Mi dulce bendición

Yo conocí el amor más puro, el amor más noble, el amor más grande que no se mide con nada porque simplemente es sin medidas, yo tengo en mi vida ese amor bonito que es aprueba de todo, ese amor que te llena la vida y es capaz de dibujar sonrisas aunque una lágrima ruede sobre tu mejilla… Me convertí en madre y me siento feliz de serlo, porque de mí, del amor, nació mi nueva vida, porque fue mi corazón que lo sacaron, me lo entregaron y hoy me dice mamá, Porque con ella soy feliz y me siento nuevamente una niña cada vez que jugamos, que reímos, bailamos. Mi experiencia como madre aún la sigo construyendo pero si me siento una heroína al saber que di vida a mi dulce bendición y que con amor puedo calamar también su llanto, ser mujer, ser madre es algo inexplicable….

This entry was posted in Héroes.

Historias de Superpapás

Comments are closed.