Cómo escoger un extractor o bomba de leche

Si te estás preparando para volver al trabajo o si quieres tener la libertad de salir de casa sin tu bebé, o simplemente descansar un rato, el uso de un extractor de leche materna te permitirá seguir brindándole los beneficios de tu leche a tu pequeño, incluso cuando no estés disponible.

Si vives en Estados Unidos, es posible que tu seguro médico cubra la compra o el alquiler del extractor y los accesorios necesarios, además de las consultas con una asesora de lactancia que te instruya sobre el uso correcto de estos aparatos. La mayoría de los planes de salud ahora cubren estos servicios gracias a la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio.

En otros países, infórmate con tu médico, en tu hospital o hablando con una asesora de lactancia, sobre la posibilidad de comprar o alquilar un extractor de leche.
Tipos de extractores de leche
Hay muchos estilos y modelos de sacaleches, pero se dividen en dos categorías básicas: eléctricos o de pilas, y manuales (que se tienen que operar a mano). Estas definiciones te ayudarán a decidir qué tipo es el mejor para ti:

Si te sacas leche más de una vez al día: elige un extractor eléctrico personal de alta calidad

Los extractores eléctricos de alta calidad son una opción popular entre las mamás que regresan al trabajo a tiempo completo o que pasan mucho tiempo lejos de sus bebés y no pueden amamantarlos regularmente.

Estas bombas son completamente automáticas, con ciclos variables y niveles ajustables de succión para prevenir las molestias en los pezones. La mayoría de las bombas eléctricas son dobles, es decir, vacían simultáneamente los dos senos.

Algunos modelos nuevos están diseñados para imitar los patrones de succión del bebé: empiezan con succiones breves y rápidas para provocar la respuesta de la bajada de leche y luego pasan a un patrón de succión más lento y más profundo. Esto puede hacer que la extracción de la leche sea más cómoda, pero no significa necesariamente que producirás más leche.

En general, los extractores eléctricos suelen pesar unos 2.3 kilos (5 libras) o menos, vienen con su propio estuche o bolsa y a menudo incluyen accesorios como biberones o bolsitas para almacenar la leche y una pomada para los pezones. Si eliges una bomba eléctrica, considera invertir también en un buen brasier de lactancia que te permita extraerte la leche con las manos libres.

Muchos extractores incluyen una batería recargable, que te será muy práctica cuando tengas que sacarte leche fuera de casa o en un lugar que no tenga toma de corriente eléctrica. Los extractores más sofisticados también pueden funcionar utilizando un encendedor de auto con un adaptador que se vende por separado, para las mamás que necesitan estacionar y sacarse leche en el auto.

Si estás teniendo dificultad para amamantar: elige un modelo de hospital

Si tienes dificultad para amamantar a tu bebé en las primeras semanas tras el parto, o si tu bebé no logra alimentarse lo suficiente para estimular tu producción de leche, quizás tu médico te recomiende alquilar este tipo de extractor. Es probable que lo uses si tu bebé es prematuro y está en la unidad de cuidado intensivo neonatal o si tienes una condición médica que afecte la cantidad de leche que produces.

Los modelos de hospital tienen ciclos que succionan y sueltan el pezón rápidamente, extrayendo la leche a la misma velocidad que un bebé, y son más potentes que los extractores eléctricos que se venden en las tiendas.

Tienen un sistema de recolección doble que te permite sacarte leche de los dos senos al mismo tiempo, lo cual puede reducir el tiempo de extracción a menos de la mitad y vaciar ambos pechos con más eficacia.

Si te sacas leche una vez al día o menos: elige un extractor manual

Los extractores manuales funcionan mejor para las mamás que pasan poco tiempo lejos de sus bebés. Por ejemplo, si quieres dejar al bebé con una niñera de vez en cuando y no quieres darle leche de fórmula.

Estas bombas son más portátiles (la mayoría pesan menos de 1 kilo o 2 libras) y económicas que las eléctricas, y podrían ser una buena opción si no cuentas con seguro médico o quieres tener un segundo extractor de leche.

A algunas mujeres les encantan la sencillez y el conveniente tamaño de las bombas manuales. Muchas dicen también que algunas bombas manuales se sienten más naturales y se asemejan más a la succión de un bebé, y que les gusta poder controlar la succión a mano.

Los extractores manuales exigen que bombees un pistón o aprietes una manija o palanca para crear la succión necesaria. Estos modelos normalmente vacían un seno a la vez y su uso puede requerir dos manos, aunque algunos están diseñados para usarse con una sola mano. Hay también extractores manuales dobles para quienes prefieren esa opción.

El inconveniente de los extractores manuales es que normalmente tardan más en extraer la leche y requieren más esfuerzo. A algunas mujeres, las bombas manuales les parecen insoportablemente lentas y extenuantes, a algunas les cuesta mucho extraerse la leche, y otras dicen que no logran vaciarse completamente los pechos, lo cual puede ocasionar que se produzca menos leche.

Atención: no uses los modelos que parecen cornetas de bicicleta: las bolitas de hule pueden albergar bacterias perjudiciales y son muy difíciles de limpiar adecuadamente.

Fuente: https://espanol.babycenter.com/a4500040/c%C3%B3mo-escoger-un-extractor-o-bomba-de-leche#ixzz5DhPNZYvJ

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